Gente comprometida: los empleados de thyssenkrupp Elevator ayudan a jóvenes a prosperar

Muchas empresas donan dinero a organizaciones benéficas. Es lo que se llama responsabilidad social corporativa (RSC). thyssenkrupp Elevator también lo hace, pero va más allá de la RSC al implementar la responsabilidad social humana (RSH). En lugar de limitarse a donar dinero, los empleados de la empresa enseñan a jóvenes desfavorecidos a conseguir un trabajo con el proyecto SEED.

El equipo de comunicación de la empresa es el encargado de promover este nuevo e interesante enfoque de urbanización sostenible. Y no a través de ascensores sin cable o el reparto con drones: esta vez se trata de ofrecer asesoramiento personal para desarrollar herramientas de movilidad social. La nueva revista electrónicaPerspectives presenta las historias de personas detrás del proyecto SEED y otras actividades de responsabilidad social   de thyssenkrupp Elevator.The company’s communications team is committed to promoting and advancing this exciting new approach to sustainable urbanization. Not through ropeless elevators or drone delivery – this time it’s all about person-to-person mentoring to develop the tools for social mobility. The new Perspectives e-magazine features the human stories behind Project SEED as well as other social responsibility activities of thyssenkrupp Elevator.

La cara humana de la movilidad

Conozca a Luis Ramos, Head of Communications en thyssenkrupp Elevator y responsable del equipo que está plantando las semillas del proyecto SEED, el nuevo modelo global de la empresa con el que pretende aprovechar sus recursos para lograr un mayor equilibrio social y más oportunidades en las ciudades.

Nacido en Lisboa (Portugal), Luis se formó inicialmente como ingeniero. Pero se sintió atraído por el poder de las comunicaciones y, en especial, por las numerosas alternativas con que las empresas pueden promocionar sus marcas y productos. Como él explica: “En un mundo de similitudes, la originalidad es una forma eficiente de destacar”. Hubo un proyecto concreto que le causó una gran impresión: “Una empresa para la que trabajaba estaba construyendo una línea de ferrocarril que atravesaba un barrio muy pobre y surgieron algunos problemas con la comunidad local”.

La lección fue simple: “Los problemas desaparecieron cuando los constructores comenzaron a ayudar y a involucrar a la comunidad en el proyecto. Fue ventajoso para todos, y esa es una forma muy buena de hacer negocios”.

Crear un nuevo modelo “win-win”

Con el proyecto SEED, el equipo de comunicación está trabajando para arraigar la filosofía “win-win” en el campo de la filantropía corporativa. Por suerte, el terreno en thyssenkrupp Elevator ya es muy fértil. Ramos señala: “Para nuestros empleados, el voluntariado es algo tan natural como fabricar y mantener ascensores. Somos una empresa muy grande con centros en todo el mundo. Y la mayoría de estos centros ya están haciendo algo en beneficio de la comunidad local”.

¿Por qué entonces el proyecto SEED? Ramos lo aclara: “La empresa quería crear un modelo sencillo e inspirador para nuestra responsabilidad social, algo que pudiéramos aplicar en cualquier parte del mundo. Que hagamos hincapié en la educación y la formación también es comprensible, puesto que ya es una prioridad para nuestro negocio. Se podría decir que somos una ‘organización de aprendizaje’, y esta es una de las cosas que podemos compartir con otros”.

Acercar a los jóvenes desfavorecidos al mundo laboral

Compartir, en este caso, significa echar una mano a los jóvenes que necesitan ayuda para abrirse camino en el mundo laboral. Según Ramos: “Hay una gran cantidad de desempleo juvenil en el mundo, y ello se debe en gran parte a que muchos chicos no saben las cosas básicas para encontrar un trabajo, cosas como escribir un currículum, cómo comportarse en una entrevista o incluso elaborar un presupuesto basado en los ingresos regulares”.

Son cosas muy sencillas, pero que se tienen que aprender y enseñar. “Algunos chicos no las aprenden en casa, a veces porque los padres no tienen trabajo o porque los chicos no tienen padres”. Y quién mejor para ayudarles que personas que tienen experiencia en el mercado laboral.

Esa es la verdadera esencia del proyecto SEED. “Las relaciones humanas son las que pueden ayudar a estos chicos a tender un puente a la edad adulta. Por eso nuestra gente, que tiene trabajos reales, se toma tiempo para visitarlos, prestarles atención, reconocer que existen y que son valiosos, y transmitirles el mensaje de que realmente pueden conseguir un trabajo y convertirse en miembros activos de la sociedad”.

Ofrecer los propios recursos

La genialidad del proyecto SEED reside en la involucración de los empleados. Ramos está convencido: “Nuestra mayor ventaja son nuestros empleados voluntarios. Queremos darles la oportunidad y el aliento para ser activistas en la comunidad. Poseen muchas habilidades que pueden compartir con estos chicos, y nuestra experiencia es que también obtienen algo a cambio. El hecho de compartir con otras personas produce una gran satisfacción, y esta satisfacción a su vez genera nueva motivación e interés por la empresa”.

La respuesta de los empleados ha sido muy positiva. No sólo ayuda el hecho de que los empleados de thyssenkrupp Elevator tengan una tradición de compromiso local, sino también la colaboración de la empresa con una organización benéfica global tan respetada como Aldeas Infantiles SOS. “SOS se fundó originariamente para ayudar a los huérfanos de guerra y niños desplazados, y todo el mundo la conoce. Las iniciativas en Colombia, Brasil y la India han conseguido inspirar a nuestros empleados y están aportando más voluntarios al proyecto. Es emocionante participar en algo tan ambicioso y tan cercano a casa”.

Aporte circular: se recoge lo que se siembra

El proyecto SEED es un compromiso a largo plazo para thyssenkrupp Elevator. Todavía en la fase piloto en Colombia, Brasil y la India, el proyecto está listo para continuar expandiéndose a otros países en el futuro.

Según Ramos: “Muchas empresas se están dando cuenta de que pueden crear un bucle de retroalimentación positiva, un círculo virtuoso de buenas obras y buena voluntad que, a la larga, beneficia a todos, incluida la empresa. Como digo, podemos tener una situación en la que todos salgamos ganando. Y ese es un aspecto importante de cómo vamos a lograr hacer de las ciudades los mejores lugares para vivir”.

Muchas empresas donan dinero a diversas organizaciones benéficas como parte de su responsabilidad social corporativa (RSC). La idea básica de la RSC es que las empresas tienen la responsabilidad de contribuir a la sociedad más allá de promover el empleo local y pagar sus impuestos.

Además de hacer todas estas cosas, thyssenkrupp Elevator también pone en práctica lo que muchos denominan responsabilidad social humana (RSH). La RSH destaca el empoderamiento de los empleados para participar activamente en hacer del mundo un lugar mejor, permitiéndoles contribuir con su tiempo y sus habilidades fuera del lugar de trabajo.

La responsabilidad social humana descentraliza las actividades filantrópicas de la empresa y deja espacio para que la pasión individual de los empleados locales prospere en un marco de ayuda estructurada. La RSH hace hincapié en una economía circular basada en dar y aportar beneficios a las comunidades locales, a los empleados y a la propia empresa.

SEED es el nombre del proyecto de cooperación global de thyssenkrupp Elevator con la iniciativa YouthCan! de Aldeas Infantiles SOS. El proyecto se basa en cuatro pilares:

  1. El compromiso corporativo global de thyssenkrupp Elevator
  2. La red mundial de colaboradores de Aldeas Infantiles SOS
  3. La gran cantidad de jóvenes desfavorecidos y sin empleo
  4. Las habilidades y el compromiso activo de los empleados de thyssenkrupp

Los principales beneficiarios del proyecto SEED son jóvenes desfavorecidos de entre 16 y 20 años. Aldeas Infantiles SOS pone en contacto a los jóvenes con los empleados de thyssenkrupp Elevator, quienes se reúnen con ellos regularmente para enseñarles, asesorarlos y ayudarlos a superar los desafíos y convertirse en miembros adultos y responsables de la sociedad.

El nombre del proyecto SEED está inspirado en la red global de academias internas de formación de la empresa: los campus SEED. La iniciativa está bajo el patrocinio oficial del CEO Andreas Schierenbeck, destacando la importancia del proyecto SEED dentro de la corporación.

La revista electrónica Perspectives es el nuevo portal de comunicación del proyecto SEED y de otras actividades de RSC/RSH en las que thyssenkrupp Elevator participa o va a participar. El proyecto SEED gira en torno a compartir y ofrecer ayuda de persona a persona. De ahí que Perspectives se centre especialmente en los rostros y las historias de las personas que integran el proyecto, así como en los informes del actual proceso de implementación.

Son historias que tienen lugar en todo el mundo, historias de personas que aprenden las habilidades para prosperar mejor en el mundo moderno e historias inspiradoras de gente normal –los empleados de thyssenkrupp Elevator– que cambian las vidas de otros. Perspectivas: poner las cosas en perspectiva, adoptar una perspectiva diferente y, sobre todo, cambiar las perspectivas para crear una nueva esperanza de futuro.

Image Credits:

Image credits go to Ian Lopes

Indian boy; Image credits go to Patrick Wittmann

Indian girl (slider); Image credits go to Dominic Sansoni

African girl (slider); Image credits go to Joris Lugtigheid

Bulgarian boys (slider); Image credits go to Katerina Ilievska

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